GUZZO

GUZZO

El proyecto se ubica en la planta baja de un edificio de principios del S. XX, situado frente al mercado del Born.

El propietario, amante de la música jazz, hizo hincapié en la cultura urbana y el street art como puntos de partida del diseño interior.

La propuesta debía dar respuesta a las tres funciones del local: como café-restaurante, club nocturno y espacio de conciertos; todo un reto para el cual inventamos soluciones más bien acrobáticas: mobiliario suspendido del techo y lámparas que suben y bajan mediante un sistema de poleas.

El tratamiento de las dos medianeras fue la clave del diseño interior; grandes obras de arte urbano y una pizarra para uso de los clientes en el lado de las mesas, y un llamativo revestimiento de mármol verde en el lado del bar. Contigua a la barra se encuentra la caja que alberga los servicios: cocina, almacén y baños. Este volumen, revestido de lamas de madera con vegetación incorporada, hace de transición entre la  zona de bar a la entrada del local y el espacio reservado al baile y la música en directo al fondo.

Muchas de las piezas emblemáticas del proyecto son el resultado de reciclaje de materiales tanto de la misma obra como de otras. De esta forma se fortaleció la idea del carácter urbano y la experiencia de lo del vivido que necesitábamos para el resultado final.

Los trabajos especializados para cumplir con las exigencias técnicas de insonorización fueron seguramente la parte más difícil de compaginar con el diseño interior.

2013
Barcelona
Restaurante / Club
Reforma

RESTAURANTE PURA TAPA

RESTAURANTE PURA TAPA

Una antigua sucursal bancaria en Las Ramblas fue el escenario para realizar un proyecto de bar de tapas.

La distribución estuvo condicionada en gran parte por la geometría del local: un primer “tubo” de 16 m de largo x 4 m de ancho que desembocaba en un espacio más cuadrado de unos 11 x 11 m. Esta disposición invitaba a pensar en una larga barra pegada a la izquierda de este primer tramo y un sofá alto de 12 m de largo pegado a la derecha, siempre intentando que el paso hacia el fondo del local no fuese excesivamente estrecho e incómodo.

Sobre esta escenografía se desarrolla el espectáculo: el trasiego de los camareros a lo largo de una barra llena de diferentes tipos de tapas en un decorado de diseño ecléctico y noble inspirado en la atmósfera de los años 50. Molduras que esconden la iluminación y una potente geometría pautada por la presencia de mármol, hierro y madera como materiales que marcan el resultado estético final.

En la zona del fondo, el local se transforma en un ambiente de vermutería, más popular, enfatizado por la presencia de un mobiliario más industrial. El final de la fiesta es una sala privada con las esquinas curvas y los muros revestidos con una foto panorámica de la ciudad de Barcelona.

2013
Barcelona
Hostelería
Reforma