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ROC 35

El proyecto se encuentra en el distrito del Poblenou y forma parte del complejo industrial protegido de La Harinera de Santa Eulalia. La zona de intervención era la parte del almacén de esta antigua fábrica de harina.

Se trata de una nave industrial de 50m de largo y 10m de ancho con dos fachadas: una a la calle Roc Boronat y otra al pasaje interior de la manzana.

El edificio se desarrolla en dos plantas con programas claramente diferenciados: una academia y centro gastronómico en PB y oficinas en la planta superior.

El punto de partida fue la propia geometría del solar, que sirvió como inspiración para desarrollar las líneas principales del proyecto; estaba claro que la sección longitudinal iba a jugar un papel protagonista.La intención inicial era integrase y dialogar con todo el conjunto fabril, evitando mimetizarse con la arquitectura original reduciendo el lenguaje arquitectónico a una mera anécdota.

Desde el punto de vista funcional, se enfatiza la relación entre las dos plantas proponiendo una sección longitudinal potente donde tanto los volúmenes construidos como los vacíos contribuyen a fortalecer esta idea.

En PB, la división en dos espacios articulados por un patio interior responde a la adaptación del proyecto a los diferentes programas que se desarrollan en el edificio. La posibilidad de utilizar una u otra sala(con accesos y cocinas independientes)o las dos a la vez,permite una gran flexibilidad a la hora de organizar los diferentes eventos y talleres gastronómicos. Cabe destacar la importancia del patio: ocupa una posición central en la parcela e interrumpe la sucesión de volúmenes en una planta con proporciones tan extremas. Además,aporta luz natural a los espacios de PB y revela la sección transversal de nave industrial en el corazón del proyecto, detalle importante para mantener en todo momento la lectura del volumen original.

La planta superior, donde se encuentran las oficinas y el huerto urbano, es una realidad totalmente distinta: un conjunto de tres volúmenes independientes relacionados mediante un ancho pasillo a veces cubierto y a veces no.

Estructuralmente se optó por un sistema de vigas pretensadas prefabricadas en forma de U. En PB, la cara cóncava de las vigas queda vista, generando un ritmo secuencial que alimenta el carácter industrial del proyecto. Las vigas se apoyan en un perfil metálico unido mediante tirantes a un contundente zuncho perimetral que se apoya en los muros de piedra existentes.

En cuanto a la estética del edificio, la estrategia de retrasarlas fachadas principales permitió establecer un nuevo lenguaje arquitectónico libre de los patrones originales. Además, así se consiguió mantener intactas las fachadas protegidas y generar unos patios de acceso o “vestíbulos descubiertos”como espacios de transición entre lo público y lo privado.

Tanto las celosías cerámicas de las fachadas de acceso como la rasilla vertical de las fachadas interiores cumplen con los requisitos de estética industrial que pedía el proyecto aportando algo más que un simple guiño al pasado fabril del edificio.

2015
Barcelona
Multiespacio gastronómico / Oficinas
Rehabilitación